Trabajo en una agencia de publicidad y realmente me gusta mi trabajo o por lo menos con eso pretendo engañarme para ver si pasa algo interesante. Este trabajo es de muchas ganas y energía aunque al final las ideas las terminan aprobando una bola de miedosos o inéptos (o ambos) que no se atreven a levantar el tono de la conversación porque es muy arriesgado.
Yo propongo crear un plan para infiltrar gente en las empresas para que éstas aprueben las buenas propuestas sin necesidad de un oferta de su agencia (por si no lo saben muchas agencias les ofrecen a sus clientes pagar el arte para poder mandarlos a concursos) si al final es su marca y son los beneficiados de mostrar algo creativo y fresco a su público.
Lo bueno, lo bueno es que ya no les queda mucho a esos dinosaurios que se disfrazan de cavernícolas para evitar su extinción. Esos clientes que quieren mostrarse mente abierta ante sus competidores más jóvenes. Algún día tenían que pagar su soberbia. De una u otra forma. Cabe aclarar que no precisamente el despido es la forma en que deben de pagar. Debería ser suficiente castigo el haber pasado por alto la oportunidad de pertenecer a algo diferente.
Viene una nueva "camada" de profesionales con la seguridad que les puede ofrecer su memoria ram y su velocidad de conexión. No pierdan su conexión entre neuronas, ese es el origen de todo. Suerte y ánimo; es lo que les puedo desear, lo demás ya lo tienen servido.

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